Para mí, siempre ha estado claro que romper la maldición de cuartos suponía una especie de profecía maléfica. Si España era capaz de llegar a la final, era porque el fin del mundo estaba cerca. Y el advenimiento del anticristo, mucho más.

Ahora que hemos ganado, he tenido una revelación. El Anticristo no está por nacer, de hecho nació hace tiempo. Pero ha esperado durante largas décadas para manifestarse. Ese poderoso ser es ni más ni menos que el sr. D. Luis Aragonés. ¿Sus motivaciones? Uf, yo creo que no es tan malo como lo pinta la Biblia. No sé, tiene cara y fama de buena gente. Y además, yo diría que no está para muchos Apocalipsis trotes: tenía cara de estar a punto del infarto. ¡Y es que no es para poco!

Profecías del fin del mundo aparte... ¡que nos quiten lo bailao!

OOOEEEEE OEEEE OOEEEE OOOOEEEEEEE